Ansiedad en el embarazo: la que casi nadie nombra
La ansiedad durante el embarazo es más común de lo que se habla. Te cuento cómo cambia el miedo según el momento del embarazo y cuándo conviene pedir ayuda.
EMBARAZO
9/8/20262 min read
De la depresión posparto se habla cada vez más. De la ansiedad durante el embarazo, casi nada — y eso es raro, porque es igual de frecuente. Si estás embarazada y sientes que la cabeza no para, que te preocupas por cosas que quizás nunca pasen, o que hay un nudo en el pecho que no se explica solo por las hormonas, esto es para ti.
¿Es normal o es demasiado?
Un poco de preocupación durante el embarazo es esperable — estás cuidando una vida y tu cuerpo también lo sabe. La diferencia entre eso y una ansiedad que ya te está costando más de la cuenta no está en sentir miedo, sino en si ese miedo te deja funcionar. Si puedes preocuparte y aun así dormir, comer, trabajar y disfrutar algunos momentos, probablemente estás dentro de lo esperable. Si la preocupación te ocupa buena parte del día, te cuesta desconectar de ella, o te está alejando de cosas que antes disfrutabas, ahí ya vale la pena mirarlo con más cuidado.
Los números lo confirman: se calcula que hasta el 10,8% de las embarazadas atraviesan ansiedad generalizada durante la gestación, y esa cifra sube fuerte —hasta 51,4%— justo en el período inmediato después del parto. Son dos momentos distintos del proceso, así que si lees estos datos en otro lado, fíjate que no te los mezclen como si fueran lo mismo.
Cómo cambia según el momento del embarazo
En el primer trimestre, es común que el miedo se concentre en la pérdida temprana — cada síntoma físico, incluso las náuseas, se vive con una carga emocional extra. En el segundo trimestre, cuando el cuerpo cambia más visiblemente, aparecen preguntas sobre la imagen corporal y la sexualidad que muchas veces nadie pregunta en voz alta. Y en el tercer trimestre, la ansiedad suele volverse anticipatoria: miedo al dolor del parto, insomnio, y esa pregunta que se repite — "¿cómo voy a saber que ya es el momento?".
No hace falta que sea insoportable para que valga la pena hablarlo
Nadie te va a decir que es raro sentir ansiedad estando embarazada, porque no lo es. Pero tampoco tienes que cargar con eso en silencio solo porque "es parte del proceso". Si esto te suena más intenso de lo que esperabas, háblalo — no hace falta esperar a que sea insoportable para merecer que alguien te escuche.
Si quieres conversarlo, cuéntame. Es confidencial y lo que compartas se queda entre nosotros.
Artículo escrito por Jhon Arango, Psicólogo — Tarjeta profesional No. 191177. Antes de dedicarme a la psicología, trabajé diez años acompañando mujeres en salas de hospitalización, parto y cirugía ginecológica y obstétrica: una mirada que conoce el proceso del parto y el posparto desde adentro, no solo desde la teoría.
